Informativo - Más Respeto para el Charro Americano
 

por: Memo Gracia Duarte
El Charro Azul !

Los Ángeles, California. a 25 de Agosto del 2008
 


*Más Respeto para el Charro Americano
*Ser Charro Americano es Ser Dos Veces Mexicano
 

Las palabras carecen de peso si vienen de una sola persona que hace del logro ajeno el blanco directo de sus frustraciones. Es lo que creo. Por eso siempre pongo en práctica uno de los acertados consejos de mi querido padre: "Lo mejor es que sigas por tu camino, porque si te paras cada vez que un perro ladra, jamás llegarás a tu destino".

Pero cuando el sentir de una persona es eco de varias más, como es el caso del Sr. Juan Carlos Balleza, quien representa a la Asociación de Charros Balleza Colín, de Celaya, Guanajuato, y a los PUAs que según él lo apoyan, pues entonces sí me detengo y me pongo a la ofensiva.

Aclaro que no es mi intención faltarle el respeto a nadie; no es mi naturaleza. Lo que pasa es que simplemente no tolero oír comentarios que contribuyen a minimizar el nivel deportivo y esfuerzo de los charros estadounidenses.

Oí, pues, claramente la "“inconformidad" del Sr. Balleza, hecha pública durante la junta nacional ordinaria de la Federación Mexicana de Charreria FMdeCh A.C., efectuada en el auditorio del Museo Manuel Felguérez, de la ciudad de Zacatecas, el 14 de agosto.

Se trataron temas importantísimos como los sorteos de equipos clasificados al LXVI Congreso y Campeonato Nacional Charro 2008 "Don Antonio Aguilar Barraza", y al Campeonato Nacional Independencia 2008.

Lupe Díaz Chorreando su mangana.

Dijo el Sr. Balleza: "Mi inconformidad es [que] desgraciadamente nuestros compañeros charros de Estados Unidos nos están quitando 15 lugares; ellos tienen el mismo derecho que nosotros, sí, de participar, porque están federados, porque les gusta el deporte, porque son mexicanos... Desgraciadamente viven en Estados Unidos por muchas circunstancias, pero su participación no es igual a la nuestra... A mí me califican todos los estatutos [del Reglamento]. En las convocatorias dice que la Charrería se va a efectuar con el Reglamento oficial de la Federación... Allá les aplican el reglamento de la Federación no igual al nuestro... Desgraciadamente las leyes de Estados Unidos no les permiten tumbar una yegua. Bueno, perfecto, yo no estoy diciendo que los quiten a ellos, sino que nos den oportunidad a nosotros, a los equipos mexicanos que hacemos el Reglamento, o sea, que tratamos de ir con el reglamento en toda su extensión, que nos den la oportunidad de participar..."

Desde un principio me pareció muy anti-charro estadounidense la actitud del Sr. Balleza, mas pensé que lo mejor sería seguir por mi camino, como me dice mi padre. Después de todo, no es la primera vez que un charro mexicano se expresa mal de un charro americano. Por otra parte, el Sr. Balleza tiene todo el derecho de vocear su "inconformidad".

Lo que me detuvo al instante es que, al parecer, su "inconformidad" es respaldada por más de un presidente de unión de asociaciones de charros.

Dijo el Sr. Balleza: "Hablé con todos los PUAs de los equipos involucrados y todos me apoyaron".

Desconozco el número exacto de PUAs por los que habló, pero deduzco que existe un sentimiento colectivo mexicano que pone en tela de juicio el nivel deportivo del charro estadounidense.

"Yo no estoy diciendo que quiten a los equipos de Estados Unidos, sino que aumenten el numero [de días]", sugirió el Sr. Balleza. "Que nos ayuden a nosotros los que estamos aquí, que gastamos todo el año, que invertimos, damos trabajo a mil gente comprando yeguas, rentando toros, viajes, viáticos, todo lo que se gasta es mucho dinero, para que ellos con la mano en la cintura vengan y no tumbar una yegua y tú en una charreada no tumbas una yegua y ya no pasaste y ellos nomás la chorrean y pasan..."

Woodland´s Charritos !

Del modo que lo plantea hace pensar a la persona común que los charros estadounidenses no gastan su dinero en la Charrería todo el año, no invierten ni dan empleo a la gente que les renta las yeguas y toros, no viajan, no pagan viáticos. Todo lo que hacen es ponerse la mano en la cintura y jugar a que son charros "mexicanos de verdad", ¿correcto?

Bullshit!

Son tantos los sacrificios que enfrentan los charros estadounidenses para preservar su bella y querida tradición de la Charrería que lo mínimo que se merecen es respeto.

Respeto porque es dificilísimo mantener viva una herencia cultural bajo el constante escrutinio de la cultura dominante, madre de los principales miembros del movimiento anti-mexicano disfrazado de "Sociedad Protectora de los Animales".

Respeto porque para la mayoría de los charros la Charrería sí significa realmente tradición, no un mercado libre donde pueden ofrecer sus estupendas habilidades ecuestres al mejor postor.

Respeto porque en medio de un carnaval de culturas, de una sociedad plástica llena de vicios destructivos, se las ingenian para hacer de la Fiesta Charra un hermoso convivio familiar donde pueden hablar el idioma de sus padres, disfrutar de su comida típica, oír su música, gritar a pulmón abierto cuando una suerte es finamente ejecutada y retirarse a casa porque al día siguiente tienen que levantarse temprano a trabajar para poder seguir costeando su deporte, sostener a su familia y ayudar a sus parientes necesitados de México.

Respeto porque a través de la Charrería inculcan en sus niños un gran amor hacia sus preciadas raíces mexicanas, incluyendo el culto a la Virgen de Guadalupe.

Respeto porque su nivel deportivo —considerando nuevamente que comparado con los cowboys y charros de paga lo hacen esencialmente por amor a la tradición—, es tan bueno como el de cientos de sus colegas en México.

Respeto porque el sueño de todo charro americano es verse junto a su equipo participando en la Gran Fiesta Charra, y respeto porque estando en tierra mexicana el charro estadounidense genera buenos ingresos para la economía.

Jaime Ortíz !

En efecto, lo que dijo el Sr. Balleza sobre el Reglamento General de Competencias de la FMdeCh en los Estados Unidos es cierto: no es igual al de México.

Pero es debido al cáncer charreril, léase liga de activistas racistas, que el Reglamento americano tuvo que sufrir una lamentable modificación en las suertes de las manganas.

Mientras que el charro mexicano puede legalmente derribar a las bestias en cualquier estado de la República, en California, Texas y Nebraska, por ejemplo, no solo es prohibido, sino también penalizado con multa y cárcel.

Ahora, el comentario del Sr. Balleza sobre no quitar a los equipos de charros estadounidenses que obtuvieron su pase al Nacional por méritos propios, sino de que les den a "ellos, a los equipos mexicanos que" siguen "el reglamento en toda su extensión", la oportunidad de participar, me hace pensar de que alguna forma sienten que el Comité Organizador del Nacional tiene que compensarlos.

¿Pensará el Sr. Balleza y sus simpatizantes que solo porque son asociaciones mexicanas tienen derecho a más concesiones?

¿Estarán sinceramente convencidos de que los charros estadounidenses merecen participar en el Nacional?

¿Por qué se portan así, si cuando los charros americanos van para México no hacen otra cosa mas que mostrar su respeto y admiración por los grandes charros atletas, o cuando los charros mexicanos vienen a suelo norteamericano los tratan súper bien?

No se vale.

Cabe recordar que la Charrería resalta por encima de cualquier otra tradición debido a su noble afán de promover el compañerismo, el nacionalismo positivo, la unión, el honor y espíritu deportivo, en corto, todos esos valores y cualidades típicos de las personas decentes y respetables.

 Ser Charro Americano es Ser Dos Veces Mexicano 

De la manera más atenta, me permito ahora hacer un punto de referencia: Si la linda y adecuada frase de "Ser charro es ser mexicano" retrata fielmente el grato sentimiento nacionalista del hombre de a caballo en México, la de "Ser charro americano es ser dos veces mexicano" definitivamente pinta a la perfección el del charro estadounidense.

Rafael Cabral !

Un vistazo a la planilla oficial de cualquier asociación de charros registrada con la Federación Mexicana de Charreria FMdeCh A.C. en los Estados Unidos muestra un perfil similar: tiene charros que nacieron en México pero que radican en este país, tiene charros nacidos aquí pero de padres mexicanos y tiene charros de generación tras generación mexicoamericana.

Puede esto comprobarse en el acto platicando directamente con los charros Rafael Cabral, Adrián Franco, Lupe Díaz, los hermanos Filemón, Ramón y Octavio Jara, Tomás Garcilazo, Carlos Rodríguez, Pepe Covarrubias, Chuy Solís, Toby de la Torre, los hermanos Santos y Víctor Castellanos y los hermanos Héctor, Tony, Luis y Eddie Higareda, entre otros.

Todos ellos pueden, legalmente, reclamar la doble ciudadanía, ya que existe un decreto que les garantiza la continuidad, el respeto y derecho a su auténtica y arraigada mexicanidad, vivan donde vivan.

Pero, aunque no existiera, su sentimiento charro, netamente mexicano y mexicoamericano, ciertamente ningún mortal puede arrebatarselos. En efecto, cualquier majadero u acomplejado puede tratar de minimizarselos, pero jamás podrá quitarselos.

No es aislado oír decir a mucha gente culta de ambos países que mientras la mayoría de los charros mexicoamericanos tienden a resaltar orgullosamente su herencia mexicana, muchos de los de México ni siquiera titubean para echar en cara su lado "europeo". Hasta su modito de hablar suena más a "preppy delicado" que a caballero campirano.

Pero todo esto es de importancia menor para el charro estadounidense, simplemente porque dentro del lienzo y ruedo un charro federado es un charro federado, así sea chaparro, alto, flaco, panzón, prieto, guapo, güero, feo, mañoso, naco, popis...

Reitero, entonces, que lo menos que merece el charro americano es respeto. No se vale hacer de su gran logro deportivo el blanco directo de frustraciones ajenas. Faltaba más. Es lo que creo.

 

Tonalli: Alma, Energía y Destino