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Ahora brillan sus ojos de alegría. Son campeonas del pre-estatal de la
zona norte, campeonas estatales y campeonas regionales.
Quihubo, ¿no que no?
¡Ajúa!
Lógico, como son las meras
meras de California, a las adelitas de la Escaramuza Charra Tonalli les
sobra razón para gozarla en grande y gritar con el corazón hinchado de
orgullo, "¡mis cinco minutos en el lienzo valieron la pena!"
Ah, pero hasta hace unos
meses, la preocupación las traía por la izquierda y de número telefónico
en número telefónico.
Reunidas en un
coffee shop
de la ciudad de Tracy, al este de San Francisco, las damas, que huelen a
puro perfume de mujer bonita, se emocionan al comentar que para empezar,
algunos de sus preciosos caballos no andaban en perfectas condiciones a
principios de año. A unos les dolía la patita y a otros sabría Dios y el
veterinario que jais con ellos.
Lo peor del cuadro es que
les faltaba una adelita para completar el equipo, que el ciclo pasado
llevaba por nombre Tapatía.
¿Qué hacer?
"Pues preguntar por aquí y
por allá y a llamar por teléfono", recuerda la dama Fabiola Lemus, quien a
sus 18 años es la más joven del equipo.
Surge de repente el nombre
de la guapísima Diana Miranda, una dama súper femenina y de estupendas
habilidades ecuestres, adquiridas naturalmente con el paso de los años.
Lo que es el destino. A la
dama Diana la llamada por teléfono le solucionó un dilema, pues en ese
momento no estaba muy segura de querer irse a la Universidad Estatal de
Fresno a estudiar.
"Lo que pasa es que la
tradición de la Charrería la llevo aquí en el corazón", comparte la dama
Diana. "Me dije: '¿Charrería o Fresno?' Preferí quedarme, aunque claro que
voy a seguir estudiando. No me arrepiento. La Charrería no se compara con
nada. Es mi vida".
"Es nuestra vida", tercia
la siempre linda Laura Guerrero. "Es un estilo de vida que es nuestra vida".
Tonalli, pues, queda
oficialmente registrado con la Federación Mexicana de Charrería en los
Estados Unidos así: Laura Guerrero, Fabiola Lemus, Diana Miranda, Nancy
Llamas, Adriana Lozano, Guille Cárdenas de Lemus y las hermanas Lupita y
Alicia Quezada.
Con la entrada de la dama
Diana al equipo, quien se acopló tan bien que hasta parecía que siempre
había montado con ellas, floreó más el deseo de efectuar un cambio. Además,
los caballos enfermitos se recuperaron rápido.
"Aunque somos las mismas
integrantes de Tapatía, queríamos empezar de nuevo", comenta la dama
Fabiola, hermana de los charros Fabián y Francisco. Su papá, el Sr. Pancho,
es el presidente de la Asociación de Charros Dos Potrillos, y su mamá, la
Sra. Guille, adelita del equipo Tonalli.
Empezar de nuevo incluía
cambiar de nombre, arreos, sombrero y atuendo. Tras mucho estar
telefoneándose y enviándose a diario mensajes textuales por móvil, optaron
por llamarse "Tonalli", de auténtico origen azteca.
"Tonalli, que significa
alma, energía y destino, nos describía a la perfección", sonríe Lupita
Quezada, capitana del equipo. "Estábamos llenas de energía, le poníamos
mucha alma a nuestro deporte y queríamos tener mucho éxito en nuestro
destino".
Antes de saborear su
destino, no obstante, tuvieron que cumplir también con todo lo que
típicamente cumple cualquier equipo de escaramuza charra en los Estados
Unidos: ir a la escuela, entrenar tres horas cada miércoles y sábado,
atender asuntos personales, no descuidar su empleo y recaudar fondos para
costearse su deporte, que naturalmente incluye el cuidado y manutención
completa de sus preciados caballos.
La cantidad puede oscilar
entre mil y miles, dependiendo de la necesidad de cada una, aunque el
apuro de una es apuro de todas. Hacen de la solidaridad, el trabajo de
equipo, su prioridad número uno.
"Todo el dinero invertido
y todo el tiempo gastado en nuestro deporte no tiene comparación con lo
que sentimos cuando estamos con nuestros caballos en el lienzo", afirma la
dama Alicia Quezada. "Son nervios, adrenalina, alegría... y un orgullo de
saber que estamos practicando una tradición muy mexicana. Como dice Diana,
nada se compara con el hecho de saber que somos parte de la Familia Charra".
Por supuesto que ese
sentimiento, siempre sin rival, se intensifica más con el gusto que da el
ganar, aseguran todas.
La última semana de mayo,
por ejemplo, después de tantos problemas y sacrificios superados, Tonalli
oye por micrófono el primer notición agradable: su participación en el
pre-estatal, efectuado en el Lienzo Charro El Vergel, de Woodland, CA, les
valió 300 puntos.
"Todas volteamos a vernos
unas a las otras como preguntando: '¿oyeron eso?'" rememora la dama Laura.
"Nos emocionamos mucho".
"Yo nomás me acuerdo que
dije,
'WOW!'",
agrega la dama Lupita.
"Todas dijimos,
'WOW!'",
corrige la dama Fabiola claramente emocionada. "Es que para nosotras de
verdad significaba mucho hacer un buen papel en el pre-estatal, porque de
no estar cien por ciento seguras de que íbamos a montar este año pasamos a
formar un equipo campeón".
Todas coinciden en que
gran parte de su logro se lo deben a su entrenador, el Sr. Jesús Heriberto
Sáenz, quien de acuerdo a ellas las apoyó y motivó al por mayor.
"Antes de entrar a
competir, nos dijo que no nos deseaba suerte, porque la suerte solo se les
desea a los equipos que nomás entran a competir por competir, sino que nos
deseaba mucho éxito porque habíamos practicado lo suficiente y lo teníamos
todo para ser campeonas", revela la dama Laura.
Lo mismo les deseó en el
Campeonato Estatal Californiano, realizado en el increíblemente bonito
Lienzo Charro del Rancho Bonilla, en Cuyama. Fue el domingo, 6 de julio, y
vestían de color de rosa.
La escaramuza charra
Arquetzalli, campeonas estatales 2007, entraron primero a deleitar a un
público súper receptivo y finamente encendido. Su rutina les valió 288.5
puntos.
"Cuando nosotros oímos la
puntuación de ellas pues luego luego pensamos que las jueces estaban
calificando con todo el peso del Reglamento, porque son un equipo muy
competitivo", dice la dama Laura. "Así que entramos con muchos nervios...
pero también dispuestas a dar el todo el por todo".
La puntuación que anunció
el locutor charro definitivamente las ponía en la mejor posición hasta el
momento: 308.
Minutos más tarde es
oficial: Tonalli es la campeona estatal y tiene el pase asegurado a la
Gran Fiesta Charra,
que es el sueño absoluto de toda adelita. El de este año,
LXVI
Congreso y Campeonato Nacional Charro "Don Antonio Aguilar Barraza",
se efectuará en Zacatecas, México, del 22 de octubre al 9 de noviembre.
"Nosotros no tenemos porra,
pero sí oímos que mucha gente nos aplaudió", evoca la dama Fabiola. "Mis
hermanos y mi papa, que siempre me apoyan y aconsejan cómo hacerle para
que no me gane el caballo, estaban sentados en las gradas aplaudiéndonos.
It was very nice!"
Incluso el delegado de la
zona norte californiana, el Sr. Jorge Guerrero, hermano de la dama Laura,
lucía emocionado.
"Yo nada más lo vi
sonriendo y dándome
thumbs up
[una señal de apoyo con la
mano]", cuenta la dama Laura. "Eso significó mucho para mí".
Catorce días después, bajo
un bello cielo brillante y el olor de árbol verde mezclado con el de
frutas frescas, tacos y micheladas, Tonalli entró nuevamente al ruedo del
Lienzo Charro El Vergel, sede del Regional Californiano.
Con 307 puntos, quedaron
de nuevo campeonas, demostrando así que lo de ellas no era un simple
producto de la casualidad.
"Quedó comprobado que no
fue de pura chiripa que resultamos campeonas", destaca la dama Laura. "Ganamos
a la buena tres veces. Somos campeonas".
"Y estamos muy contentas
por eso", dice la dama Adriana Lozano, quien igual que las hermosas Diana
y Fabiola ejecuta unas puntas excelentes. "Yo tengo mucho que agradecerle
a mi familia, porque es la que me ha ayudado en todo para que yo pueda ser
parte de una escaramuza charra. Yo sin mi familia no andaría metida en
esta tradición que tanto amo".
"Que tanto amamos",
interrumpen todas a coro. "Es nuestra vida".
El reto aun no termina.
Saben que para ir al Nacional de México tienen que practicar más,
coordinar bien sus estudios y obligaciones, trabajar tiempo extra y
organizar eventos que les dejen algo de dinero, ya que cada una tiene que
cubrir sus gastos, incluyendo el cuidado de los caballos que les prestarán
en Zacatecas para que compitan.
"Lo que me gustaría que
supiera la gente es que a nosotras nos cuesta bastante ir hasta México y
competir con caballos que no son los nuestros", señala la dama Laura. "Son
caballos de escaramuza, sí, pero no son a los que estamos acostumbradas...
Con gusto vamos allá porque es nuestro sueño ser parte de la Gran Fiesta
Charra. Para eso entrenamos y competimos todo el año. Entonces cualquier
sacrificio que hagamos para estar en el lienzo, aunque sea nada más cinco
minutos, vale pena, y siempre valdrá la pena. Imagínate que quedáramos
campeonas en el Nacional de México.
WOW!".
Ahora les brillan a todas
sus ojos de alegría. |